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Comunicados/Artículos

Oilwatch Panamá: Pronunciamiento ante Cumbre de la OEA
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Alerta Civico Ambiental a OXY, DUTEMP, Centro Energetico en Panamá
Oilwatch Panamá: Pronunciamiento ante Cumbre de la OEA
Petroterminales, Refineria de OXY y Derrame
Derrame Petrolero Chiriqui Grande
Costas y Conflictos Socioambientales en el Istmo
Llamado de Oilwatch Panamá al Foro Americalatina-Unión Europea sobre Energías Renovables

Oilwatch Panamá ante la 37 Asamblea General de la OEA sobre "Energía para el Desarrollo Sostenible"
03.06.2007

En al marco de la 37 Asamblea General de la OEA en Panamá, con el tema de central "Energía para el Desarrollo Sostenible", Oilwatch Panamá, expresa su preocupación por la profundización en el país de una política energética orientada a la depredación de nuestros recursos naturales, productivos y sociales en función de la demanda transnacional de energía, reiterada en el documento oficial Política Nacional de Hidrocarburos y Energías Alternativas de 2005.

Desde mediados de los noventa cuando el gobierno PRDista privatizó el sector energético, con el hoy presidente Torrijos como parte del gabinete de ese entonces, la dinámica destructora no ha cesado, tiendo cautivos a nuestros recursos hídricos con más de una decena de iniciativas de concesión de agua en proyectos hidroeléctricos sobre vitales cuencas del país como la del río Santa Maria, Changuinola, Tabasará, entre otros.  A ello se suma el crecimiento del oligopolio del sector energético al sumar a dos transnacionales más a dos grandes proyectos de refinerías, uno en Puerto Armuelles, Provincia de Chiriquí a manos de la tristemente celebre transnacional norteamericana Occidental Petroleum (OXY) y en Maria Chiquita, Provincia de Colón, otra transnacional norteamericana, la Dutemp Corporation, en asocio con otras transnacionales.

A todas luces, el renglón del modelo energético de trasiego y almacenamientos de crudos ha dejado impactos ambientales terribles en nuestro país, más de 300 derrames en nuestras costas en los últimos cinco años, como el del 4 de febrero   de 2007 en la Laguna de Chiriquí Grande, Bocas del Toro, que ha dejado daños socio ambientales irreversibles para el país.

 ¿Cuantos años durarán los niveles de contaminación y reposición de productividad de estos ecosistemas? Es la pregunta que se hacen los lugareños de la laguna, mientras vienen pasando hambre. Pero también se preguntan cuál será el futuro de la laguna frente al proyecto de ampliación del oleoducto transístmico y la capacidad almacenamiento de crudos que proyecta la empresa PTP, íntimamente ligado a la Refinería de Occidental Petroleum en Puerto Armuelles. Si ahora el derrame tuvo semejantes características ¿Qué ocurrirá con mayor cantidad de crudo circulando en la zona? Los lugareños que se han organizado ya para ver por sus derechos saben que la ampliación de oleoducto y la capacidad de almacenamiento es vital para la refinería de los 7,000 millones, que gestará OXY en el pacifico. También lo saben algunos gobiernos municipales que rodean la laguna. Y la pregunta ha sido la misma ¿Qué clase de desarrollo es esta para la zona? ¿Es sustentable o no lo es? ¿Si nos pasó ahora esto, que nos podría pasar mañana?, y brillantemente, con esa sabiduría que caracteriza a nuestro pueblo han resumido este tipo de desarrollo en desarrollo "pan para hoy, hambre para mañana", es decir, no sustentable, por ser la industria petrolera la de un recurso finito (el crudo) y   altamente contaminante donde se asienta. Esto ha planteado a las comunidades de la Laguna de Chiriquí una disyuntiva de nuestro tiempo: desarrollo sustentable o desarrollo destructivo , antidemocrático, que deja a las comunidades y gobiernos locales unos cuantos impuestos y  daños ambientales permanentes, heredando hambre y muerte a las futuras generaciones.

Como si fueran pocas las amenazas contra el futuro ambiental de los panameñ@s el gobierno viene planteando también exploraciones petroleras en el Golfo de Garachine a mano de la transnacionales Harken Energy, y en el Caribe, frente a Colon y Kuna Yala, las exploraciones de la transnacional Circle Oil. Y por otro lado, recientemente el presidente manifiesta que quiere convertir a Panamá en el "Brasil de Centroamérica", refiriéndose a la producción de biocombustible etanol, con lo cual deja por sentado que la presente administración ignora por completo la escala ambiental de los procesos productivos, al querer ampliar la frontera agrícola a del país con monocultivos agroenergéticos, que bien se sabe han depredado nuestros ecosistemas y muchos otros en la región, y hoy producen desajustes económicos contra los ciudadanos.

 "Pan Para Hoy, Hambre para Mañana": Industria Petrolera y Sustentabilidad en Panamá
Lamentablemente los organismos bilaterales, nuestro gobierno y otros de la región ven a nuestro país como un " hub energético", antes que un lugar donde hay gente, que representa culturas y economías locales. Para ellos Panamá es un lugar de paso donde pueden montar otras infraestructuras para alimentar las insustentables fantasías de poder y acumulación de riquezas del presente modelo de desarrollo que gobierna el planeta, que poco a poco va diluyendo el equilibrio de nuestras fuerzas naturales de producción y con   ello las potenciales productivos de las comunidades al destrozar recursos naturales de los cuales dependen históricamente.

 Nos aproximamos a una sociedad pospetrolera, finita de recursos naturales básicos, en el marco de cataclismos climáticos y ambientales producidos evidentemente por los desequilibrios propinados por la mano de un modelo de desarrollo basado en el lucro de los pocos dueños del mercado y la desgracia las mayorías de ciudadanos. A pesar de la evidencia de este problema, nuestro gobierno sigue ciegamente alimentando el modelo petrolero y energético mercado-céntrico, despojando comunidades y destruyendo sus lugares de convivencia, existencia socioeconómica y cultural. La desgracia de los moradores de las comunidades de la laguna de Chiriquí o los pescadores de nuestras costas es la bendición para los agentes económicos de estas transnacionales. La brutalidad   del mercado no tiene nombre cuando se trata de garantizar factores de producción como la energía. ¿Acaso queremos este modelo energético basado en el principio de "pan para hoy y hambre para mañana"?

El Futuro está Planteado

En innumerables documentos a través de su existencia en la red Oilwatch hemos documentado porqué demandamos soberanía energética, pero también sustentabilidad de los modelos energéticos.

Por ello creemos en la integración que se logra con justicia y equidad; ambas son imposibles si el escenario donde transcurre la vida, el ambiente (biosfera), se pone en peligro, se   violenta los derechos humanos y colectivos. No en aquella integración que compromete la soberanía alimentaria, energética, y las bases de subsistencia de las comunidades. Esta integración debe surgir de la consideración sustentable de las capacidades productivas de nuestros ecosistemas y no basarse en el principio de la competitividad, la eficiencia y  el modelo capitalista de economía de mercado que pone los derechos de las corporaciones por sobre los derechos de los pueblos.

El dilema del futuro está planteado. El desarrollo de infraestructura energética de la región para alimentar el voraz "mercado" pasa vertiginosamente por Panamá con todas sus secuelas, por ello hacemos un llamado urgente a las organizaciones del movimiento social panameño,   a que nos movilicemos para frenar al modelo energético antinacional e insustentable que hoy amenaza nuestro futuro y forjemos caminos de encuentro común para un modelo energético soberano y sustentable. 

Alto a la Industria Petrolera, Alto a la Destrucción de nuestra Biovidersidad